El sábado los líderes de China y Corea del Sur mostraron su apoyo a Japón visitando a los refugiados en un centro de evacuación y comiendo verduras de Fukushima. Y luego China levantó el bloqueo que había puesto a los alimentos de esa prefectura. No sé si el mensaje del premier llegará al nivel de la gente común, porque todavía hay muchos prejuicios contra los productos de Fukushima (y Japón en general) en todo el mundo. Habrá que tener paciencia, tal vez por varios años, hasta que los problemas de Fukushima Daiichi se resuelvan...
En la Cumbre del G8 en Deauville, Francia, en la cual Kan participó, se llamó a reforzar la seguridad nuclear, aunque parece que sólo se trató el tema nuclear durante 10 minutos. En París durante una reunión de la OECD, Kan dijo que para el 2020 el 20% de la electricidad de Japón va a ser generada a través de recursos renovables.

Noticias así nos hacen dudar de la gran preparación de los japoneses -¡al final pareciera que son unos improvisados!
Habrá que esperar lo que dice el equipo de la OIEA que va a estar en Japón hasta el 2 de junio para evaluar los problemas de la planta. (Al margen.... en el blog Ex-SKF dice que en el equipo hay un argentino).
Un artículo de Mainichi contiene reflexiones sobre todos estos eventos, citando la película japonesa Rashomon en la cual los personajes dan diferentes versiones de los hechos que rodean la muerte de un samurai. El mensaje de la película es que la percepción y explicaciones de las personas cambian según su posición, y la verdad se oscurece en vez de esclarecerse. Hasta hay algo que se llama "Efecto Rashomon". No sabía... todos los días se aprende algo nuevo.
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