viernes, 1 de julio de 2011

No nos olvidemos de Tohoku

Varias personas me escribieron esta semana preguntando por la situación actual de los damnificados de Japón porque se publica muy poco en los diarios de otros países. Estas son las cifras actualizadas que salieron en un noticiero el día de ayer (traducido abajo):

Según el informe de la Agencia Nacional de Policía, al 30 de junio hay 15.511 muertos, y los desaparecidos que fueron reportados suman 7.189. La Prefectura con más muertos es Miyagi, con 9.281, seguidas por Iwate con 4.566 y Fukushima con 1.598. Los daños a las propiedades son: 105.895 viviendas destruidas totalmente, 106.874 destruidas parcialmente, y 407.933 con daños.
Otros datos:

  • Todavía hay 1.664 cuerpos sin identificar, y existen dificultades en la identificación a través del ADN, porque muchos de los familiares de los desaparecidos lo perdieron todo con el tsunami y no pueden proveer muestras de cabellos, o cepillos de dientes (elementos utilizados normalmente para estos tests). Esta información también es de la Agencia Nacional de Policía, al martes 28 de junio. (Fuente: diario Yomiuri)
  • A tres meses del desastre, a los niños del noreste de Japón todavía no les pueden dar almuerzos completos en la escuela. Las cocinas de las escuelas están dañadas y va a llevar un tiempo hasta que sean reabiertas, por eso los almuerzos consisten en comidas más simples provistas por ONGs o los gobiernos locales. (Fuente: diario Mainichi)
  • Ya se construyeron muchas casas temporarias en diferentes localidades de Tohoku y fueron adjudicadas a los evacuados mediante un sistema de sorteo. Sin embargo, como la mayoría de éstos se quedaron sin trabajo, no pueden pagar los servicios (gas, luz, agua) de esas casas temporarias; además si se mudan ya no pueden recibir comida como en los centros de evacuación. Por ello, sólo el 60-80% de las casas están ocupadas y no hay soluciones concretas para la gente. (Fuente: diario Mainichi)
  • En las casas temporarias ocupadas, sus habitantes sufren estrés por diversas razones: los ruidos constantes de vehículos (algunas están construidas cerca de rutas), los olores de los desechos, la falta de comercios para ir a comprar comida, la falta de hospitales cercanos y la escasez de transporte público. (Fuente: diario Yomiuri)

Estas son sólo algunas razones para que no nos olvidemos de Tohoku. Todavía queda mucho por hacer y hay mucha gente que necesita nuestra ayuda.
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